Al cerrar mis ojos me siento más cerca de ti. Las dimensiones cambian. Las distancias se acortan y por fin puedo y puedes estar dentro de mi corazón. Esas frases solía pensarlas tan a menudo, decirlas tantas veces al día sin miedo de desgaste. Más de 3 veces a 3 distintos ángeles en mi vida. Y es que no existió, ni existirá jamás una conexión como aquella. No era solo un par de corazones juntos, eran 4 que implicaban un todo exacto. Un número que aparentemente puede dividirse en pares y que a la vez en ese preciso instante era indivisible.
Recuerdo las lágrimas, los sueños, caricias, anhelos, palabras, textos, cariños, risas. Lo recuerdo como si hubiese ocurrido apenas ayer. Una marca que cargare de por vida, el tatuaje que trazaron finalmente con un pincel en mi corazón, que amo llevar a costas, pero que cuando la recuerdo duele no tener a todos los ángeles cerca. Y a la omnipresente de siempre compartiendo nuestras aventuras.
Todo era más fácil cuando éramos más. Tal vez u n día… si, si un día un milagro vuelva a pasar, converjan las nubes, las estrellas, el sol y la luna y podamos volver a realizar el hechizo mágico de amistad los quiero 4ever 4 fantásticos, te adoro diosidiana omnipresente. Gracias por todo.
Los comencé por extrañar pero empecé a necesitarlos luego…
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