viernes, 30 de abril de 2010

Batalla de miradas

Niños por la inmensidad del parque: corriendo, jugando, cantando, bailando. Las sonrisas son contagiosas e invitan ha seguir caminando por el rededor.

Un rostro angelical de mirada penetrante, escondido en una esquina capta mi atención, por el simple hecho de no tener sonrisa.

Resulta doloroso que el rostro más hermoso de mirada resplandeciente, no refleje emoción. No puedo quitar mis ojos de él.

Logre captar su atención. Nos perdemos en un peligroso duelo de miradas. Ninguno pretendía permitir al otro ganar. Un empate considerable. No cederiamos y seguimos mirandonos, manteniendo contacto.

Una suave brisa nos golpea. Despeina mi cabellera generando distracción. Sus ojos jade traspasan mi alma y le comunican hasta el más intimo secreto guardado en mi corazón. Algo más, también logre captar su esencia, su alma.

Confundidos, nos miramos timidamente, conocedores de los secretos del otro. Sonreí sin poder resistir más. El parecía desconcertado.

Extiendo mi mano. Se rehusa a tomarla. Camino los pasos que me separan hasta él. Un paso hacia atras de su parte y dos más mios hacia él. Sin dudarlo beso su frente.

Lo observo dudar. Una chispa de luz alumbra su rostro. Sonrie. Sujeta mi mano. Caminamos despacio sonriendo, sin soltarnos, con una nueva sensación. Adiós soledad y bienvenido destino incierto que será mejor.

2 comentarios: